
CINE
Justo cuando creíamos que Hollywood ya no era capaz de sorprendernos, la vieja fábrica de sueños ha vuelto a salirse con la suya, con la tuya y con la de tu prima. Y esta vez no nos referimos a Marmaduke, esa arriesgada película que ha introducido en el cine el concepto del animal parlante. Ni a una lúcida reflexión sobre lo complicado de ser un superhéroe hoy día (¡cómo no sentirse identificado!). Ni siquiera a una hilarante comedia sobre una situación tan disparatada como la boda de un familiar... Esta vez se trata, agarraos a la butaca, ¡de un remake de una precuela en 3D!
No hace falta decir el título de la famosa película porque ya lo sabemos todos... Y tampoco el nombre del director-visionario, por la misma razón... De hecho, jamás creí que fuese a hacerme un hueco en su apretada agenda para que yo pudiese hacerle, de rodillas, esta pequeña entrevista. Pero una vez más me equivocaba. El éxito internacional de mi entrevista a Pereza me estaba abriendo las puertas de la fama periodística...
Un remake de una precuela en 3D... ¿Cómo se le ocurrió una propuesta tan arriesgada?
director-visionario: Soy así de comprometido. Me gusta el riesgo. Dirigirme al público minoritario....
Pero, ¿no cree que el 3D viene a sustituir la creatividad del guión por espectáculo visual?
director-visionario: En absoluto.
Entonces, ¿le costó mucho escribir el guión?
director-visionario: Claro. Ten en cuenta que es un remake. Y el guión de un remake siempre es muy difícil de escribir...
Los entendidos dicen que esta película de presupuesto elevadísimo va a ser el próximo fenómeno social. Hace poco, pasó algo parecido con Avatar... ¿Cómo demonios es posible convertir una película de presupuesto elevadísimo en un fenómeno social?
director-visionario: No es nada fácil... Primero tienes que gastarte un pastón en anuncios: televisión, Internet, marquesinas, autobuses... Vamos, anuncios por todas partes. Después tienes que pagar a los telediarios para que hablen de la película como si fuese una noticia, cuando es otro anuncio más... Y así, por acumulación de impactos, consigues que todas las giliparejas vayan al cine para no afrontar que están aburridos el uno del otro y que ya no tienen nada que decirse. Luego, las giliparejas propagan la noticia en su entorno porque no tienen muchos temas de conversación. Y por último, los gilisolteros se ven obligados a ir al cine para no sentirse más excluidos de la sociedad...
Y, para finalizar (que es mucho más importante que "para terminar"), después de una idea tan arriesgada, ¿cree que podrá superarse a sí mismo en el futuro?
director-visionario: Claro. Si esta película funciona en taquilla, se convertirá en una trilogía...

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